© TODOS LOS TEXTOS QUE APARECEN EN ESTA CIUDAD SON DE LA AUTORÍA DE JUAN CARLOS CÉSPEDES (SIDDARTHA)

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La otra orilla…
Todos los poetas hablan de ella
Pero no hay otra
Esta es la única.





miércoles, 30 de enero de 2008

Sidarzia-Tatoo

EL TATUAJE

El tatuaje no te salva
Porque no eres el tigre
Que amenaza desde tu pecho
Ni la cobra que se yergue desde tu brazo
Eres pura carne que se abre
Hueso que se parte
Ínfulas de valiente
Ante la pavura del disparo.

Siddartha, un poeta bajo la lluvia.

LA CASA DE LA LLUVIA

Afuera el sol quema la tarde
Mientras del techo cae el agua
Acumulada de todos los inviernos
Que han pasado por mis ojos

Los muebles paraguas abiertos
Flotan sus historias de visitas y parientes
Que viajaron su estación por mi memoria

De la vajilla y sus charlas de café
Escurren las últimas palabras
Con el sabor de los dados de azúcar
Y la siempre despedida de la puerta

Y yo empapado de toda esa agua
Esquivo objetos que me lloran su presencia
En medio de los truenos agazapados
En cada rincón de esta casa que no se rinde.

jueves, 24 de enero de 2008

EN POESÍA NUNCA UNO ES POCO.

5 PM PATIO/POESIA

Sólo han venido cinco chicos a escucharme
Para nadie fue noticia la lectura de mi poesía
Alcé la silla con mi mano libre y dije

De aquí no se va nadie
Que ahora somos suficientes

Los árboles dejaban caer sus hojas
Sobre la voz de las cuartillas
Y la poesía era puro ojos labios mordidos
Ropa acribillada oídos todavía

6 pm
Guardo mis palabras y las manos se hacen noche
En medio de la soledad de la traición a las sillas.

A veces en Sidarzia llueve y los ojos no cesan.

LLUVIA EN 3D
Colegialas sus uniformes
Pechos de agua empujada tela
Truenos que astillan la tarde
Y el humo de la memoria una imagen
Desnuda sigue la lluvia.

lunes, 14 de enero de 2008

POEMAS DE SIDDARTHA

TOMATES EN LA VIA

Rojos tomates por el piso
Algunos con la mixtura derramada
Y la sangre en el asfalto
Refleja los ojos del que pasa

Los vehículos una larga fila
De cabezas a las ventanillas
Y unos zapatos negros de mujer
Lejos el uno del otro

Sus pies de uñas pintadas
Tan abandonados
Como si a nadie pertenecieran
Y sin embargo
Yo sé que de alguna forma
Ella cercada de tomates reventados
Es mi amiga
La hermana que nunca conocí

Sangre de tomates mis sandalias.

lunes, 7 de enero de 2008

EL ÚLTIMO JUGLAR

Un tributo a Alejandro Durán.

“…lo que dice la gente:
Ese negro sí toca, ese sí come nota…”


Siempre comprendió que su canto era un don para alegrar a los hombres
Nunca dejó la abarca y el sombrero y su “apa” reivindicó al campesino sobre la miseria
Despistaba las penas con sagacidad de gato y ante su trova no había lugar para la tristeza
Hombre de tarde en taburete
Mujeres inmortalizadas por el mérito del beso
Palabra sencilla y sonora
Llevaba de pueblo en pueblo la victoria de “Francisco El hombre” sobre la muerte
Simple y sobrio como la tierra
Con una sabiduría de monte que impregnaba a sus notas
Con la elementalidad eterna del agua
Un quince de noviembre el acordeón enmudeció
Señoras llorosas reclamaban el justísimo título de viudas
Decían el disparate que el rey había muerto
Pero él sólo dormía el sueño de la leyenda.

LA MÚSICA QUE ME GUSTA

Si vas a viajar a Sidarzia, no olvides la poesía, único pasaporte válido.

El Tiempo Cartagena / Rafael Nunez

LA VIDA DE UN POETA